jueves, 5 de noviembre de 2015

Sobre el poder personal

Tal vez uno de los asuntos más importantes que tendríamos que aprender y aplicar en nuestras vidas sería el qué es y el cómo se administra nuestro propio poder personal.

Por ejemplo si viviésemos en la selva nuestro poder estaría basado en correr mucho ya sea para huir de un peligro o para conseguir alimento… o tal vez estaría basado en nuestro ingenio al estilo de Robison Crusoe…

 

Pero nosotros no estamos en la selva, sino en plena civilización y el poder aquí se entiende de otra manera aunque en el fondo sirva para lo mismo.
El dinero es considerado por muchos como una metáfora del poder y además es algo de lo que apenas se nos habla o se nos educa quedando, en muchas ocasiones en manos del “azar”, y llega el día en que ganas tu primer sueldo y ya sabes en que te lo vas a gastar, qué te vas a comprar o qué caprichos te vas a permitir… para algo has estado trabajando duro. ¿Qué menos que gastar el fruto de tu esfuerzo en lo que a ti te dé la gana?
Además, parece que hablar de dinero en ocasiones es un tema tabú y en otras muchas está mal visto que alguien quiera tenerlo… como si el dinero estuviese asociado con ser mala persona, avaro, explotador...

Existen muchos autores como Napoleón Hill, Timothy Ferriss, Raimon Samsó, Sergio Fernández o T. Harv Eker, entre otros, que se han dedicado a explorar de alguna manera la relación entre mente y dinero.

T. Harv Eker en su libro “Los secretos de la mente millonaria” uno de los consejos que da es el de dividir el sueldo, la paga o los ingresos que uno tenga de la siguiente forma:

·         55 % para cubrir las necesidades básicas

·         10 % para una cuenta dedicada a la libertad financiera

·         10 % para jugar y divertirse

·         10 % para ahorros a largo plazo

·         10 % para Formarte

·         5 %  para donativos

Este autor también dice que quien quiera conseguir algo tiene que tomar la acción para lograrlo y si por ejemplo te preocupa el medio ambiente, la mejor manera es invirtiendo tú mismo tu dinero en hacerlo, lo contrario sería dejarlo en manos del gobierno y otros organismo para que lo hagan “ a su manera”.