Por ejemplo si viviésemos en la selva nuestro poder estaría basado
en correr mucho ya sea para huir de un peligro o para conseguir alimento… o tal
vez estaría basado en nuestro ingenio al estilo de Robison Crusoe…
Foto cortesía http://www.morguefile.com
Pero nosotros no estamos en la selva, sino en plena
civilización y el poder aquí se entiende de otra manera aunque en el fondo
sirva para lo mismo.
El dinero es considerado por muchos como una metáfora del
poder y además es algo de lo que apenas se nos habla o se nos educa quedando, en
muchas ocasiones en manos del “azar”, y llega el día en que ganas tu primer
sueldo y ya sabes en que te lo vas a gastar, qué te vas a comprar o qué
caprichos te vas a permitir… para algo has estado trabajando duro. ¿Qué menos
que gastar el fruto de tu esfuerzo en lo que a ti te dé la gana?
Además, parece que hablar de dinero en ocasiones es un tema
tabú y en otras muchas está mal visto que alguien quiera tenerlo… como si el
dinero estuviese asociado con ser mala persona, avaro, explotador...
Existen muchos autores como Napoleón Hill, Timothy Ferriss, Raimon Samsó, Sergio Fernández o
T. Harv Eker, entre otros, que se han dedicado a explorar de alguna manera la
relación entre mente y dinero.
T. Harv Eker en su libro “Los secretos de la mente
millonaria” uno de los consejos que da es el de dividir el sueldo, la paga o los
ingresos que uno tenga de la siguiente forma:
·
55 % para cubrir las necesidades básicas
·
10 % para una cuenta dedicada a la libertad
financiera
·
10 % para jugar y divertirse
·
10 % para ahorros a largo plazo
·
10 % para Formarte
·
5 % para
donativos
Este autor también dice que quien quiera conseguir algo tiene que tomar la acción para lograrlo y si por ejemplo te preocupa el medio ambiente, la mejor manera es invirtiendo tú mismo tu dinero en
hacerlo, lo contrario sería dejarlo en manos del gobierno y otros organismo
para que lo hagan “ a su manera”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario